jueves, 31 de enero de 2013

El Topo y la Lombriz, un cuento subterráneo

Algo hay ahí abajo que nos desconcierta y nos intriga. 

Hasta ahora no lo había pensado pero ¿qué se esconde en las entrañas de la Tierra? Tal vez seres perdidos, ocultos. Algunos deseando salir, otros descansando del alboroto de la humanidad sin ninguna prisa por despertar. Y es ahora, en estas semanas cuando a través del teatro he puesto mi mirada en la oscuridad de lo desconocido y he podido dejar volar mi imaginación con muy poca luz pero mucho talento. 

Anoche pude disfrutar en una pequeña sala del Teatro Circo de una obra muy recomendable, diferente, curiosa y perspicaz. Pocas palabras para describir la increíble actuación tanto de ese topo como de esa lombriz (Amy Gwilliam y Javier Ariza) enfrentados en un trágico escenario familiar para ambos a la vez que diferente. Latente de fuerza y carisma son los adjetivos que aplicaría para la descripción de la maravillosa actuación de Amy, de apariencia tan frágil e interior tan lleno de fuerza y expresividad. 

Solo me queda desearles mucha suerte y animarles a que continúen con proyectos tan interesantes como este.