viernes, 8 de noviembre de 2013

Reseñas Cineblog: Náufragos

Filmoteca Regional, Martes 12 & Sábado 16 de Noviembre
 

“Náufragos” (Alfred Hitchcock, 1944)
 

El amante de la experimentación Alfred Hitchcock ensayó el subgénero ‘one location’ (películas ambientadas en un solo escenario) con este claustrofóbico thriller ambientado en un bote salvavidas que demuestra, al igual que producciones actuales como “Cube” (Vincenzo Natali, 1997) o “Buried” (Rodrigo Cortés, 2010), que los espacios reducidos dan mucho juego para el suspense. Más cerca de la dialogada búsqueda de la verdad de “12 hombres sin piedad” (Sidney Lumet, 1957) y del tramposo juego de La Huella (Joseph L. Mankiewicz, 1972) que de propuestas modernas más efectistas y pasionales como “Exam” (Stuart Hazeldine, 2009) o “Bajo Cero” (Adam Green, 2010), “Náufragos” es un genial e intrigante ejercicio de estilo. Más tarde el propio Hitchcock iría ampliando el set de rodaje con La Soga (1948), en la que todo transcurre en una sola habitación, o “La ventana indiscreta” (1954) en la que la escena se amplía hasta un patio de luces completo.
 

Una periodista (Tallulah Nakhead), un marino (William Bendix), una enfermera (Mary Anderson), un ingeniero (John Hodiak), un rico empresario (Henry Hull), una inglesa acompañada de su hijo muerto (Heather Angel), un camarero negro (Canada Lee) y el joven Stanley (Hume Cronyn), se encuentran, durante la II Guerra Mundial, en una barca en medio del Atlántico tras ser torpedeado su barco por un submarino alemán. Pero la cosa se pondrá peor cuando rescaten del agua a un soldado alemán (Walter Slezak) que sembrará conflictos morales y enfrentamientos entre las diferentes personalidades y roles de los componentes del bote.
 

Excelente retrato psicológico de la paranoia y el odio en todos los extractos de la sociedad que también tiene lugar para la crítica política y antibelicista; y para unos diálogos afilados y frenéticos perfectos para la diva Bankhead. Rodada sin música añadida al más puro estilo Dogma95 (solo la que emiten los personajes, el camarero con una flauta particularmente) y sin mostrar el bote desde el exterior nada más que lo preciso para intensificar el enclaustramiento y la tensión, “Náufragos” fue un fracaso en su momento entre un público deseoso de ‘grandes espectáculos’ que no terminaba de entender las aspiraciones artísticas y cinematográficas de este, por otro lado, taquillero director.
                       

- Para estudiosos de los resortes del suspense cinematográfico y los giros de guión.

- No pierdan el tiempo los que busquen dramas atormentados o  aventuras delirantes.